martes, 16 de julio de 2013

UN BONITO FUTURO

Vuelvo a mi rincón para contaros una preciosa experiencia ayer en el Caserío Aubixa de Elgoibar, con el monte Kalamua de fondo y un precioso sol brillando en el horizonte.

A través del Consorcio de Inteligencia Emocional y con la fuerza impulsora de nuestro ángel Olga; Maritxu, la propietaria de ese precioso lugar y mujer de una admirable vitalidad, nos abrió la puerta de su caserío centenario y la puso a nuestra disposición para hacer de él un centro de transformación social, educativo y empresarial / organizacional. Casi nada,…

Allí nos juntamos un grupo pionero de soñadores con los pies en el suelo y pusimos a disposición de los demás, nuestro mayor o menor conocimiento y nuestra incipiente sabiduría, para poder soñar en construir.

Con toda la sencillez, pero con toda la fuerza de su carácter curtido ya en mil historias, Maritxu nos contó su sueño, nos habló de sus valores, de su misión,... nos transmitió su visión del mundo y de la vida sin necesidad de sesudas sesiones de consultoría estratégica,… simplemente con su corazón y su emoción.

Y nos enseñó también que es tiempo de mirar hacia delante con esperanza, es tiempo de HACER para cambiar, es tiempo de poner delante del mundo otra visión, otros valores, otra fuerza, es tiempo de poner encima de la mesa otras alternativas y de sacar de nuestras vidas el fatalismo de lo inevitable y lo más rastrero de nuestro sistema.

Es tiempo en definitiva de volver a luchar por nuestras libertades, de volver a conquistar el valor del individuo y la fuerza del equipo, tal vez es tiempo del individualismo colectivista o del colectivismo individualista.

Esto puede ser el embrión de algo interesante y potente, social y personalmente potente. Desde ayer nos hemos puesto manos a la obra y trabajaremos por ello.
¿Quién dijo que no hay nada por hacer?