domingo, 21 de marzo de 2010

Practicidad y Escucha

Busco practicidad, si, necesito cosas tangibles, reales, necesito tocar, ver y saber cómo hacer.

Me cansan las teorías, la conceptualización, la poesía y las altas miras y los análisis histórico-filosóficos.

Que están muy bien, ojo, no digo que no sean muy necesarios, pero a mi me sirven para poco, igual es que estos días me toca la cara de debajo de mi Cubo de Maslow, no lo sé, siento que me falta tiempo para hacer.

El pasado jueves en nuestro monográfico del Consorcio de Inteligencia Emocional acerca de la Escucha con los Cinco Sentidos y Uno Más, estuve a gusto.

José Antonio González, un Sabio al que siempre es una delicia escuchar y del que siempre se aprende, nos puso en nuestra parte física de la escucha, en nuestras barreras socio emocionales para escuchar y en la importancia de la presencia y la conciencia para escuchar,… yo me quedé con eso sobre todo aunque habló de muchas cosas pero claro,… yo también filtré en mi escucha.

Después Lorena Ubierna nos trajo a la tierra, a nuestra tierra individual y personal, a describir nuestro paisaje interior y… la verdad, nunca había pesado que pudiera ser como yo me lo describí y se lo describí a mi equipo en ese momento.

Eso me ha dejado un poco tocado –en el buen sentido- y me está haciendo pensar estos días… la verdad es que me apetece hacer de mi tierra un paisaje diferente, cambiar sus lindes y hacer de ella un lugar más agradable para poder habitarlo.

Gracias a Lorena, conseguimos Desvelar (Interesante palabra para seguir dándole vueltas en adelante) muchas cosas de nosotros y de nuestros compañeros,… tal vez una forma de metaescucha.

Y en el encuentro de esta semana volví a reencontrarme con ideas interesantes,… ¿Cómo vemos la actitud de cada uno?,… tomando conciencia, siendo consciente, escuchándonos, viéndonos a nosotros mismos, y por ende a nuestro equipo si hablamos del grupo,…

Tal vez sea necesario ir y no poner soluciones, sólo escuchar y ver que es lo que la gente quiere, cuáles son sus objetivos vitales, qué es lo que necesitan y a dónde quieren ir,… tal vez y sólo tal vez esa pueda ser la senda a tomar para recorrer el camino del cambio y de la mejora, desde dentro, desde uno.

Siempre he dicho y siempre he intentado dejar claro que formarse sin ver las actitudes tiene bastante poco impacto en quien llega a la formación, por muy motivado que esté.

¿Cómo se gestiona basándose en las personas?, gestionando basándose en las personas amigos,… ni más,… ni menos.

Vamos a dejar de hablar del mar y los peces y vamos a ponernos a trabajar.

(… por cierto, en uno de los interesantes ejercicios de metaescucha de Lorena acabé haciendo una minisesión de Coaching,… ya estoy deseando volver a ver a mi amigo y que me cuente cómo le va el cambio que ya está emprendiendo,… será para la siguiente reunión).

lunes, 15 de marzo de 2010

Eskola 2.0

Hoy parece ser que se pone en marcha oficialmente el proyecto Eskola 2.0, que trae a mal traer a los políticos y que reflejan los medios de comunicación de este nuestro querido país en el septentrión de África; que si la idea es mía, que si es tuya, que si esto que si lo otro, que si es lo que os prometí, bla, bla, bla… como siempre,… la categoría de los representantes que tenemos que no deja de ser la que nos merecemos, pero de esto ya iremos hablando más adelante.

No soy un experto en el tema pero me da la sensación de que se está banalizando bastante la cosa, transmitiéndonos a los simples mortales la idea de que se trata de gastar más pasta en poner ordenadores portátiles a cada uno de los alumnos (Creo que han empezado por 5º de primaria) y poco más.

Poca explicación más encuentro por ahí para el vulgo de lo que va a cambiar a partir de ahora en la eskola y me da la sensación (espero equivocarme) que poco más saben quienes salen a los medios a comunicar este impresionante hallazgo de nuestro sistema educativo.

Me surgen dudas y me produce desazón pensar si esto es sólo cambiar un libro por una pantalla o es realmente algo más, algo más realmente 2.0, si a los profesores (algunos de ellos tan noveles como los alumnos) se les apoya para que ayuden a los alumnos a descubrir las posibilidades de comunicación, de conocimiento e información que ofrece este nuevo mundo y cómo manejarse en ellos, si no lo saben ya.

No deja de sorprenderme en las noticias que leo y oigo que “por supuesto”, se ha restringido y controlado el acceso a “determinados” contenido “nocivos” para los alumnos… bufff, ¡Qué miedo!

Me preocupa si esas “restricciones” de acceso son más una comodidad del propio sistema que un avance hacia la sabiduría de la mano del famoso mundo 2.0, que todos escuchamos y en el que “hay que estar si o si” (Por ser benevolente con la sospecha).

… y por supuesto me encantaría saber los sitios donde pueden entrar desde esos ordenadores…

La verdad es que, aunque estoy preocupado por todo esto me tranquiliza un poco pensar que quizá los chavales a los que va dirigido, probablemente en algunos casos ya con cierta experiencia, puede que tengan más cabeza que nosotros y no nos necesiten demasiado para usarlo en su propio beneficio.

En definitiva, el tema de la eskola 2.0 me parece algo muy importante y con una gran trascendencia, al fin y al cabo nos jugamos el futuro de nuestros niños y niñas, de nuestra sociedad y probablemente muchas cosas más y me da la sensación de que es un cambio de medios (muy positivo, cómo no), pero no un cambio de actitudes y no se si para ese viaje necesitamos estas alforjas. Espero equivocarme (De nuevo).

Habrá que seguir la evolución, si puede ser desde dentro en el día a día más que desde las cúpulas políticas, que seguro que tendremos informaciones más realistas.

P.D.: Y de lo del trilingüismo ya iremos hablando, que también tiene tela la cosa,…

domingo, 7 de marzo de 2010

Empresas que creen en las Personas

El pasado viernes se “no-cerró” el taller de Co-escucha que durante cuatro jornadas se ha realizado desde el Departamento de Promoción Económica de la Diputación Foral de Bizkaia y en el que hemos participado consultores que nos dedicamos a intervenir en empresas de todo tipo, para facilitar y apoyar cambios que lleven a dichas organizaciones a poner en práctica nuevas formas de gestión, cuyo denominador común más importante es el de basar dichas nuevas formas en las personas que colaboran o forman parte de ellas.

Independientemente de los variados temas que han ido surgiendo en el transcurso del taller, el tema aparentemente más recurrente y que nos ha ocupado más tiempo a la hora de trabajar es la idea de “la creencia en las personas” como base de trabajo en aquellas organizaciones en las que participamos.

En nuestra “no-última” sesión del viernes, se planteó por parte de Alberto la pregunta de qué acciones, comportamientos o hechos propicia un líder que cree en las personas a la hora de gestionar sus equipos y esa pregunta me sigue rondando desde entonces.

Además de lo que ya se dijo, yo plantearía algunas cosas más, algunas de ellas ya de algún modo “tocadas” en el taller pero que me gustaría explicitar, tal vez con la idea de seguir trabajando en ellas en una nueva etapa de esta experiencia que hemos compartido y que hemos “no cerrado”.

Por eso me permito la osadía de plantear un pequeño decálogo de actitudes del líder que cree en las personas, desde mi experiencia y mi visión del mundo y de las empresas, que someto a vuestra consideración, consciente de que es un tema muy amplio y casi cada punto puede suscitar un simposio sobre su contenido.

Diría que un líder / facilitador / gestor / director / o cualquiera que sea la denominación que demos a alguien con responsabilidades con personas, si cree en las personas de su organización:

1. Considera a su equipo como un grupo de personas completas, en su totalidad y más allá de las competencias concretas por las que han sido contratados o por las que son remunerados, con sus inquietudes, su vida personal, sus objetivos personales, sus emociones y sentimientos, sus capacidades (A veces ocultas por ser otras las que pone en juego en el trabajo), etc.

2. Actúa en la convicción de que dichas personas deben poder ejercer su libertad, son capaces de hacerlo y en definitiva, son capaces de elegir en su vida personal y profesional lo que quieren, sus objetivos y sus fines, independientemente de que coincidan o no con los de la organización en la que trabajan.

3. Confía en que éstas son capaces de asumir las responsabilidades concretas del puesto que ejercen, por lo que no es necesario el ejercicio del tradicional “control” de la actividad de esas personas y la actuación del líder demuestra su actitud en este aspecto.

4. Utiliza la delegación como un instrumento de mejora tanto de la organización como de las personas que la componen, ya que supone crear un escenario de empoderamiento donde la toma de decisiones es un hecho natural y lógico en el contexto del trabajo en equipo.

5. No ejerce el miedo como herramienta de cohesión de las personas con la misión o visión definida y el error es considerado una oportunidad para aprender algo más y crear un nuevo peldaño al que subir en el escalón de la mejora de la empresa y las personas que colaboran.

6. Primero se lidera a si mismo y no pide de los demás lo que el no es capaz de ejemplificar en cuanto a actitudes, comportamientos y disposiciones independientemente de la divergencia en responsabilidades que cada puesto que se ejerce en la organización tenga.

7. Tiene como un objetivo prioritario la inclusión de las personas en la organización, más allá de que estas puedan tener objetivos divergentes o su aportación actual en la organización no se entienda de momento como satisfactoria o adecuada. El mérito de su modo de gestionar también está en la capacidad de implicar y aunar voluntades y objetivos, incluso de los más alejados.

8. Crea espacios para el diálogo y confrontación de ideas y opiniones en ambiente no sujeto a presiones, represalias, etc. y en cualquier caso tiene vocación de servicio a la gente con la que trabaja, con la idea de ser un facilitador del trabajo y el crecimiento de los demás y facilitando la información y el acceso a ella de modo abierto.

9. Es un profesional que no tiene por qué saber más que los demás, que se esfuerza en facilitar el desarrollo de los equipos, que es consciente de su sustituibilidad y no indispensabilidad desde el primer momento y trabaja para ser prescindible, aunque pueda resultar paradójico.

10. El líder que cree en las personas ejerce esta creencia en todas las facetas de su vida, es una condición previa a cualquier otra competencia necesaria para ejercer su liderazgo y más allá de otras responsabilidades el ejercicio de su labor va siempre ligado a esta actitud.

No pretendo con este decálogo abarcar todas las posibles características a definir, que podrían ser sin duda muchas más o diferentes, aunque sí plantear un “estilo” en el que creo, que he visto plasmado en algunas ocasiones (Pocas por desgracia), que he intentado ejercer en la medida en que me ha tocado liderar y que creo es una de las pocas alternativas que hoy en día se me ocurren para conseguir una transformación real de las organizaciones en equipos de personas que creen en las personas, en sí mismas y en los demás con los que colabora en su trabajo.