viernes, 16 de abril de 2010

Escuchas y Escucha Emocional

Dando vueltas a sensaciones diversas que he ido incorporando durante estos últimos intensos días, reflexiono sobre lo que he escuchado, en qué medida me he sentido escuchado y en general, en los grupos o equipos en los que he estado estos días con clientes, compañeros, proveedores, candidatos,… cómo ha sido el día a día de nuestras “escuchas”.

A decir verdad, los niveles de escucha han sido diversos en todos los lugares en los que he estado y tengo que decir que mis sensaciones y mis emociones, cómo he salido de esas jornadas y en qué medida me he encontrado satisfecho en ellas ha dependido en gran medida de los niveles de escucha que he sentido.

También he percibido que en los lugares en los que no me he encontrado demasiado a gusto o he encontrado barreras invisibles para conectar, en realidad yo mismo no he estado en la mejor disposición para ello, incluso recapitulando y buscando más datos, me doy cuenta de que es posible que haya perdido demasiada información –de todo tipo- por el nivel de escucha desplegado.

… una clara y palpable de demostración de que previamente a la escucha que puedas “exigir” a otros, la disposición que tú lleves incluso la disposición en las que te encuentres en esa entrevista, en esa reunión o en ese curso, tiene una influencia brutal en la información que eres capaz de procesar, pero no sólo en ello.

Son también muy diferentes las emociones que se despliegan según el nivel de escucha que estés dispuesto a poner encima de la mesa, todo lo que se pueda profundizar en la escucha revierte en una presencia más plena y en un “bienestar” emocional más allá de la mera satisfacción por un trabajo bien hecho, por una aportación adecuada o una sesión bien realizada.

La relación entre la escucha y la inteligencia emocional o la relación entre las emociones y la escucha, se me antoja experiencialmente evidente en mis vivencias de esta semana, como una luz que se cuela por las rendijas de la persiana al amanecer y rompe la oscuridad de la habitación…

¡Eureka!, sí, es por eso que en determinados foros no me encuentro a gusto, no conecto como me gustaría,… tiene que ver con la escucha que despliego en cada situación y… con las escuchas de los que participamos en dichos foros, las que desplegamos todos, por eso en unos sí y en otros no, por eso esa sensación de insatisfacción en un lugar y esa otra de plenitud en otros.

Plantearse que según la calidad que desarrollemos a la hora de escuchar en los lugares en los que nos encontremos así serán nuestras sensaciones y emociones, puede sin duda ser un buen instrumento para participar de otro modo en los foros de los que formemos parte,… y un modo interesante de mejorar nuestra “presencia” (Entendida como “calidad de presencia”) y participación, teniendo además el “efecto colateral” de encontrarnos emocionalmente mejor y más satisfechos y aumentando también nuestra presencia social y la calidad de la aportación que sumamos a los equipos de los que formamos parte o los lugares donde participamos.

Del mismo modo esa calidad de escucha y presencia hace que podamos desplegar nuestra escucha emocional hacia los demás y ser capaces de llegar mucho más lejos en nuestra comprensión del punto de vista del otro, de lo que siente, de cómo vive las situaciones que compartimos,… en definitiva nos hace ser capaces de conocer y entender a los demás más, más profundamente y más auténticamente.

El siguiente paso será preguntarme por qué en cada situación las cosas son diferentes y qué hacer para disfrutar más plenamente en todos los foros.

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