domingo, 7 de marzo de 2010

Empresas que creen en las Personas

El pasado viernes se “no-cerró” el taller de Co-escucha que durante cuatro jornadas se ha realizado desde el Departamento de Promoción Económica de la Diputación Foral de Bizkaia y en el que hemos participado consultores que nos dedicamos a intervenir en empresas de todo tipo, para facilitar y apoyar cambios que lleven a dichas organizaciones a poner en práctica nuevas formas de gestión, cuyo denominador común más importante es el de basar dichas nuevas formas en las personas que colaboran o forman parte de ellas.

Independientemente de los variados temas que han ido surgiendo en el transcurso del taller, el tema aparentemente más recurrente y que nos ha ocupado más tiempo a la hora de trabajar es la idea de “la creencia en las personas” como base de trabajo en aquellas organizaciones en las que participamos.

En nuestra “no-última” sesión del viernes, se planteó por parte de Alberto la pregunta de qué acciones, comportamientos o hechos propicia un líder que cree en las personas a la hora de gestionar sus equipos y esa pregunta me sigue rondando desde entonces.

Además de lo que ya se dijo, yo plantearía algunas cosas más, algunas de ellas ya de algún modo “tocadas” en el taller pero que me gustaría explicitar, tal vez con la idea de seguir trabajando en ellas en una nueva etapa de esta experiencia que hemos compartido y que hemos “no cerrado”.

Por eso me permito la osadía de plantear un pequeño decálogo de actitudes del líder que cree en las personas, desde mi experiencia y mi visión del mundo y de las empresas, que someto a vuestra consideración, consciente de que es un tema muy amplio y casi cada punto puede suscitar un simposio sobre su contenido.

Diría que un líder / facilitador / gestor / director / o cualquiera que sea la denominación que demos a alguien con responsabilidades con personas, si cree en las personas de su organización:

1. Considera a su equipo como un grupo de personas completas, en su totalidad y más allá de las competencias concretas por las que han sido contratados o por las que son remunerados, con sus inquietudes, su vida personal, sus objetivos personales, sus emociones y sentimientos, sus capacidades (A veces ocultas por ser otras las que pone en juego en el trabajo), etc.

2. Actúa en la convicción de que dichas personas deben poder ejercer su libertad, son capaces de hacerlo y en definitiva, son capaces de elegir en su vida personal y profesional lo que quieren, sus objetivos y sus fines, independientemente de que coincidan o no con los de la organización en la que trabajan.

3. Confía en que éstas son capaces de asumir las responsabilidades concretas del puesto que ejercen, por lo que no es necesario el ejercicio del tradicional “control” de la actividad de esas personas y la actuación del líder demuestra su actitud en este aspecto.

4. Utiliza la delegación como un instrumento de mejora tanto de la organización como de las personas que la componen, ya que supone crear un escenario de empoderamiento donde la toma de decisiones es un hecho natural y lógico en el contexto del trabajo en equipo.

5. No ejerce el miedo como herramienta de cohesión de las personas con la misión o visión definida y el error es considerado una oportunidad para aprender algo más y crear un nuevo peldaño al que subir en el escalón de la mejora de la empresa y las personas que colaboran.

6. Primero se lidera a si mismo y no pide de los demás lo que el no es capaz de ejemplificar en cuanto a actitudes, comportamientos y disposiciones independientemente de la divergencia en responsabilidades que cada puesto que se ejerce en la organización tenga.

7. Tiene como un objetivo prioritario la inclusión de las personas en la organización, más allá de que estas puedan tener objetivos divergentes o su aportación actual en la organización no se entienda de momento como satisfactoria o adecuada. El mérito de su modo de gestionar también está en la capacidad de implicar y aunar voluntades y objetivos, incluso de los más alejados.

8. Crea espacios para el diálogo y confrontación de ideas y opiniones en ambiente no sujeto a presiones, represalias, etc. y en cualquier caso tiene vocación de servicio a la gente con la que trabaja, con la idea de ser un facilitador del trabajo y el crecimiento de los demás y facilitando la información y el acceso a ella de modo abierto.

9. Es un profesional que no tiene por qué saber más que los demás, que se esfuerza en facilitar el desarrollo de los equipos, que es consciente de su sustituibilidad y no indispensabilidad desde el primer momento y trabaja para ser prescindible, aunque pueda resultar paradójico.

10. El líder que cree en las personas ejerce esta creencia en todas las facetas de su vida, es una condición previa a cualquier otra competencia necesaria para ejercer su liderazgo y más allá de otras responsabilidades el ejercicio de su labor va siempre ligado a esta actitud.

No pretendo con este decálogo abarcar todas las posibles características a definir, que podrían ser sin duda muchas más o diferentes, aunque sí plantear un “estilo” en el que creo, que he visto plasmado en algunas ocasiones (Pocas por desgracia), que he intentado ejercer en la medida en que me ha tocado liderar y que creo es una de las pocas alternativas que hoy en día se me ocurren para conseguir una transformación real de las organizaciones en equipos de personas que creen en las personas, en sí mismas y en los demás con los que colabora en su trabajo.

11 comentarios:

  1. Interesantes reflexiones, Iñaki.

    Hay un tema que nunca puedo dejar de pensar cuando se habla de liderazgo, y son los seguidores. Me sorprende cada día más el poquito caso que les hacemos con lo importantes que son.

    ¿no crees que estas diez cualidades pueden (o deben) ser perfectamente atribuibles a los seguidores?

    Creo que la principal cualidad de un líder es la de seguir a sus seguidores. http://bit.ly/4ciObu


    Particularmente estoy seguro, que no convencido, que, aunque la comunicacion-influencia entre el lider y sus seguidores es bidireccional, es más grande la que los seguidores ejercen sobre el líder que al revés. Los seguidores hacen, deshacen y moldean al líder a su gusto. Todos tenemos los líderes que nos merecemos. El mérito o demérito recae en los seguidores.

    Un saludo,

    ¿ABURRIDO DE TANTO LÍDER?

    http://bit.ly/9Pa0M4

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  2. Me gusta Iñaki. Me gusta. Los listados siempre se dejan algo importante fuera pero esa es una de sus virtudes ;D Me parece que da para mucho más que un comentario. Un placer reencontrarnos. Ahora seguiremos conectados entre los blogs y seguro que más.
    Un abrazo

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  3. Sin duda Alex. Para mi es un sistema que buscará su equiibrio en el momento que haya una variación en las constantes y efectivamente... todos los que estamos formamos parte de ese sistema. No hay líder sin liderados,... y viceversa. Tu reflexión amplía aún más el horizonte,...
    Gracias. Un abrazo.

    Encantado de "verte" de nuevo por aquí querido Asier.
    Gracias por tu comentario,... a ver si vamos creando una ola que vaya mojando actitudes,...

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  4. Muy interesante Iñaki, siguiendo la idea de Álex, creo que si el líder no camina a compas de los seguidores se dará un traspiés tarde o temprano.

    Un abrazo. Mari Cruz

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  5. Hola Mari Cruz, encantado de volver a verte por aquí.
    Entiendo lo que dices, aunque yo creo que tal vez hay que respetar también los ritmos de cada persona, sea líder o liderado.
    Un abrazo amiga

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  6. Buenos días, Iñaki:

    Totalmente de acuerdo. Este breve decálogo me recuerda al padre de familia ejemplar que sienta a sus hijos al rededor, en círculo, y los hace sentir partícipes del día a día en el hogar.

    Sin lugar a dudas, así se hace crecer a las personas desde sí mismas y desde la relación con los demás.

    Es, simple y llanamente, darles una oportunidad.

    Muchas veces no se da oportunidades sino tiempo (3 semanas, 14 horas y 34 minutos) para que demuestres lo que escribiste en el CV y dijiste en la Entrevista.

    Un saludo!

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  7. Gracias Jesús Maria, por leer y comentar en este blog.
    Me gustan las ideas que planteas aunque el matiz "paternal" puede llevar a confusión.
    Yo creo en personas adultas y capaces de decidir por si mismas y creo que hay que "matar al padre" de una vez en la mayoría de nuestras empresas.
    La labor pendiente es propiciar que nos podamos manifestar en ese estado de individualidad libre y consciente, creo yo.
    Un fuerte abrazo

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  8. Estimulante tu post y el debate posterior. Aquí va mi contribución: ¿Por qué uno tiene que ser siempre lider y otros "seguidores"? Creo que lider no se es, sino que se ejerce y uno puede ser lider en un equipo pero ser seguidor en otro y viceversa. Creo que la dificultad está en la cohexistencia entre la figura de lider y la estructura jerarquizada de puestos de responsabilidad en la que si se produce esa rigidez de papeles. Pero lider se puede ser sin cargo alguno, al menos así lo veo yo.

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  9. Hola Enrique!.
    Alegria "verte" también en virtual. Gracias por leer y opinar, un honor.
    Estoy totalmente de acuerdo con tu comentario y mi experiencia me demuestra que el Jefe no siempre es el "lider" real (Ahora que no nos lee casi nadie, me atrevería a decir que en pocas ocasiones lo suele ser).
    Un abrazo grande.
    P.D. ¿Cómo van nuestros deberes del CIE?

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  10. Hola Iñaki,
    siguiendo el rastro que has dejado (aunque ya te confesé que te leía), aquí estoy.
    Me alegra ver que el esqueleto que vimos en el Taller ha engordado un poco con tu descripción, que como dices posiblemente, incompleta, pero desde luego, acertada.
    Yo únicamente añadiría una connotación: el que cree en las personas, evidencia su necesidad de otros para completar su yo. Recoge la inteligencia, sabiduría y conocimiento del que está al lado.
    Eso, de "cuatro ojos ven más que dos".
    Un saludo cordial,
    María.
    pd....un café en breve.

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  11. Hola María!!
    Alegría verte también por aquí, un placer y un honor que me leas, gracias.
    Estoy muy de acuerdo con tu comentario, una persona que cree en las personas necesita a los demás individual y socialmente y cuanto más sabio, más reconoce la sabiduría de los otros y por lo tanto más humilde y "dependiente" (En sentido positivo) se hace.
    Yo creo que cuatro ojos ven lo mismo que dos pero lo interpretan de maneras diferentes, lo que aportan más ojos son enfoques diferentes que evitan el "enfoque único" (http://bit.ly/agp40z)
    Un fuerte abrazo y... espero ese café ;-)

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