martes, 29 de septiembre de 2009

Crisis = Oportunidad,... ¿De qué?

Como casi siempre que repetimos muchas veces algo (Si además lo hacemos en Congresos, por la radio, en los informativos de televisión, en los programas temáticos o en las revistas especializadas, que comunican con muchas personas, aún más) el contenido de la idea que estamos transmitiendo va perdiendo color, incluso acaba perdiendo el sentido.

Esta sensación me produce aquello de la crisis-oportunidad, tan traído y llevado hoy en día por mor de la coyuntura en la que nos encontramos desde el punto de vista económico, fundamentalmente.

También nos hartamos de hablar de la crisis de los valores tradicionales,... ya que estamos, lo metemos todo en el saco y tenemos más tema de conversación para echar culpas a los bancos, las constructoras, "esta juventud que ya no cree en nada", etc.

Pues a mi me parece un poco lo contrario, fíjate. Precisamente lo que creo que nos mueve hoy son los valores tradicionales, porque nos estamos dando cuenta de que lo que nos trajo la nueva cultura del pelotazo, del enriquecimiento rápido, del tener más dinero, más cosas, más prestigio social por no hacer nada "de provecho", ha fracasado,.... y aquellos barros trajeron estos lodos.

Pero no nos engañemos, de esa cultura, hemos participado todos, quien más quien menos. Ésto no es algo que practican sólo unos cuantos,... aquí hemos caído todos y nuestra sociedad (Juventud incluida) es la nuestra, la que nosotros hemos puesto en juego, la que nosotros hemos ido construyendo.

No seré yo, sin embargo el que juegue con "culpas". La verdad es que no creo que sirva para nada señalar con el dedo a nadie, miremos adelante y aprovechemos la oportunidad.

Oportunidad, si, pero ¿de qué?, ¿de hacer nuevos negocios que antes no existían para perdurar esos valores que nos han llevado hasta aquí?, ¿para quedarnos igual que antes lo más pronto posible?.

Tal vez sea el mejor momento para mirarnos por dentro sin tapujos y ver qué es lo que nos hace movernos, en qué onda estamos y cuál es la mejor manera de SER en este mundo que es cada vez más cambio constante.

Quizá es el momento de decidir desde hoy que queremos ser, por qué vamos a pelear, hacia dónde queremos ir, con quién y cómo vamos a contar y sobre todo desde qué tipo de persona vamos a adaptarnos al mundo que nos rodea.

Difícil, sin duda,... apasionante también. ¡Esto si es una buena oportunidad!

¡Tranquilos!

Estimados y apreciados directores, jefes, mandos intermedios, encargados, presidentes,... trabajadores todos. ¡Tranquilos, por favor!. Que no cunda el pánico como en el efecto 2000 o cuando la ola de la crisis comenzaba a asustarnos con las hipotecas basura de los yanquis,... no hay por qué asustarse.

Cuando nos llegan los cantos de sirena de que ha aparecido un tío por la empresa que dice que hace Coaching (¡Rápidamente todo el mundo a Google a ver qué es eso!) aparece esa neblina de desconfianza, esas miradas de recelo cuando vas por los pasillos, esas caras medio curiosas, medio enfadadas,... ¡¿Qué c... vendrá ese tío a enseñarnos aqui?!

Pues si, esas son algunas de las reacciones que yo he vivido en algunas de las empresas en las que me he puesto la txartela de Coach en la solapa y me he lanzado a "vender" la idea.

Respuestas como "eso para nosotros no es", "aquí no podemos hacer esas cosas" o "fulano de tal no está preparado para eso" han sido muy habituales en algunas de las organizaciones en las que me he permitido el lujo de plantearlo como necesidad.

No penséis que estoy hablando sólo de pequeñas empresas familiares, talleres o pymes de andar por casa, no. La mayoría son empresas multinacionales implantadas en este querido país nuestro, en los montes y en los valles de este pueblo de gente trabajadora y seria, con líderes enviadiados "all over the world".

Algo debemos mejorar los que nos dedicamos a esto si hay una parte de ciudadanos y trabajadores sea cual sea el puesto que desempeñen, que tienen miedo al Coaching y que lo ven como algo más agresivo que cercano, más inquisitivo que colaborador, una moda que pasará como otras.

Quitemonos de encima la etiqueta, ésto es algo que si ayuda vale y si no, mejor no seguir. Está pensado para favorecer la grandeza de las personas, para aumentar su conciencia, para desarrollar sus habilidades, para ser algo bueno.

El Coach será "de tu equipo" e intentará ayudarte, con el "agravante", de que vas a tener toda la confidencialidad a tu lado -incluso frente a la "curiosidad" de tus jefes o compañeros- y que se trata de ayudarte a manejarte con más facilidad por ese mar de cambio en el que se ha convertido nuestro mundo... y usando tus propias habilidades, esas que ya has demostrado mil veces que tienes.

Esto está pensado para que TÚ, querido cliente, seas más feliz, estés más a gusto contigo mismo hoy que ayer, seas capaz con más fuerza de luchar por lo que quieres en la vida,... si no te ayudamos en eso, alguien no dice toda la verdad,... así que tranquilo, estamos en el mismo equipo.

Pruébalo y no te arrepentirás, te lo aseguro.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Coaching para todos

Acabo de recibir un alentador mail de uno de mis queridos Coachees en el que me cuenta las actividades derivadas de nuestra última sesión que ya está realizando y las nuevas lecturas en las que se está embarcando en la línea de los objetivos que se está marcando a nivel profesional.

Todo ello después de dos sesiones de trabajo conjunto, de esas de la última hora de la tarde a las que uno se acerca con una buena dosis de cansancio y que sin embargo acaba disfrutando como si fuera la primera actividad del día.

En dos sesiones, casi tres horitas, se da cuenta que está cambiando, que está empezando a recorrer un nuevo camino, que además le ilusiona. ¿Qué te parece?

Pero no se trata de magia, ni de milagros, ni de complicadísimos proceso en los que te vamos a dar "hasta en el carnet de identidad"; descuida, lo bueno de ésto es que yo estoy en "tu equipo" y voy a disfrutar de tu evolución hasta el día que me digas que ya no me necesitas,... así de fácil.

No esperes de mi tampoco paños calientes o "no te preocupes", mi labor no es esa. Te haré las mejores preguntas, las que hacen pensar, las que ya te has hecho tu mismo y las que no, te plantearé encrucijadas para que busques por que camino vas y por cual quieres ir, te ayudaré a mirarte por dentro, sin engaños, pero sin juicios,... y por supuesto sin culpa, esa gran enemiga del hombre moderno que le paraliza en la acción y no le permite nunca avanzar.

Será importante aprender del pasado, ¡Cómo no!, pero lo que más importa es tu futuro, qué pasos quieres dar, a dónde quieres llegar y por dónde vas a empezar. Y en eso nos vamos a empeñar, aprendiendo de atrás, pero siempre mirando para adelante.

Cuando alguien me pregunta lo que para mi es "coaching" y la función del Coach suelo utilizar una metáfora -herramienta muy habitual en Coaching- y contesto que para mi es como crear un nuevo material a través de una reacción química en la que el cliente mezcla sus componentes, los que ya tiene en el armario de su laboratorio, para conseguir un nuevo producto fruto de esa reacción.

Y mi labor como Coach,... sencilla. Me siento como el catalizador de esa reacción química; ese componente que es necesario para que se produzca, pero que no forma parte de la reacción en sí, ni del producto final, que es fruto de la mezcla de los reactivos del cliente.

En definitiva y a lo que iba,.... el Coaching es algo que todo el mundo puede experimentar, que puede ser útil en cualquier faceta de nuestras vidas y que pese a algunas voces que se imponen desde los medios de comunicación o desde instancias que han visto el gran negocio en ésto, está al alcance de todos y es muy beneficioso en poco tiempo.