miércoles, 2 de diciembre de 2009

"Cariño Circulante"

Soy hombre “de ciencias” y siempre me han gustado los números y las disciplinas que giran a su alrededor, tal vez por la seguridad que da aquello de que 2+2 siempre “eran” cuatro.

Sin embargo cuando me topé con las Ciencias Económicas -ya que por ser empresario uno no tiene más remedio que toparse con ellas de un modo u otro- empecé a descubrir que 2+2 siguen siendo cuatro pero,… depende…

… ya que no es lo mismo si está en el debe o en el haber, si hay que amortizarlo o no, si lo has facturado pero aún no lo has cobrado,… etc.… (No os quiero aburrir)

Gracias ello me he topado con un concepto muy interesante que es el de “Capital y/o Activo Circulante”, que para los profanos como yo (Y si meto la pata que me corrijan los especialistas) tiene una parte de algo así como capital que no tienes debajo del colchón, que anda por ahí, a veces perdido otras veces identificado, muchas veces en peligro de perderse para siempre u otras cercano a caer en tus garras para pagar al proveedor, pero que es tuyo, si, que si no tienes impagados es tuyo (Insisto en que me perdone la cátedra económica pero me gusta manejarme con conceptos sencillos -que no simples- para explicarme)

Y estos últimos días he comprendido algo mejor el concepto,… si, me explico.

He caído en Barcelona invitado (Sí, invitado) por un proveedor de esos de siempre, pequeñito pero con una calidad de atención al cliente difícilmente superable en mi opinión y que querían tener una jornada de trabajo para escuchar al cliente (A mi en este caso) para que hiciera la “carta a los reyes magos” de lo que se podría exigir a su servicio en medio de un proceso de cambio y mejora.

Los años de inmejorable atención lo merecían sin duda y la posibilidad de ayudar modestamente en el desarrollo y la mejora de una buena herramienta también, así que me cogí el avión y me fui a pasar tres días.

Las circunstancias han hecho que haya tenido la oportunidad de coincidir además con viejos amigos, otros proveedores y personas varias con las que en los últimos tiempos he tratado poco o desde la distancia.

Y no solo no me arrepiento sino que estoy realmente encantado con el viaje, porque independientemente de lo puramente profesional, me he dado cuenta que tenía una gran cantidad de “Cariño Circulante” que me ha llenado los bolsillos del corazón durante estos días y que ha aumentado el valor de mi Ser y mi Ego de una manera que yo no sospechaba.

La consideración, la amabilidad y el trato de Jorge, su familia y su maravilloso equipo (http://www.nextconsultans.com/), la empatía, dulzura e inteligencia emocional de Mónica (http://www.creacionvisual.net/), la atención y el detalle de Gabriel o el inmenso cariño de Itziar, me han hecho ver que tengo un Capital muy importante, un “Cariño Circulante”, de gran valor, incluso más allá de lo descubierto estos días y que da mucha fuerza para seguir adelante y luchar por unas relaciones cliente-proveedor-persona-amigo que de vez en cuando, confirman que el modelo de relación, trabajo, colaboración, apoyo y ayuda que uno modestamente intenta defender en su día a día y en todas las relaciones de cualquier ámbito, no parece que caiga siempre en saco roto.

Os invito (Y permitidme el atrevimiento) que si en un momento dado encontráis una montaña demasiado empinada que escalar, un problema demasiado grande para resolver, una pared demasiado alta para saltar, echéis mano de vuestra Contabilidad y hagáis un informe de vuestro “Cariño Circulante”,… es muy posible que os deis cuenta como yo, de que sois más ricos de lo que creíais y tenéis más “Cash” para seguir adelante.

7 comentarios:

  1. Bien, esto quiere decir si no he comprendido mal que debemos practicar nuestra asertividad y retomar aquellos préstamos a amig@s de tan sólo 60 euros que sumados hacen un considerable cariñoso circulante y que sería deseable volvieran a nuestros lazos de afecto.

    Muy interesante Iñaki. un saludo. mc

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  2. Entiendo que los activos de una empresa van más allá de lo que se refleja en un balance, por lo que para valorar una empresa no debemos buscar sólo el análisis financiero, sino que hay que observar su buen hacer, que sin duda, se traducirá, tarde o temprano, en su mejor activo circulante.

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  3. Mari Cruz: Exacto!,... un eurito de cariño aquí y otro de alli,... Si le echas de menos llámale, lo más probable es que también te eche de menos.

    J.Mezquía: Totalmente de acuerdo. Yo también lo firmo,... tal vez sólo añadir que sumaría también al mejor hacer el mejor SER de cada una de las personas de la organización y así seríamos inmensamente rentables.

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  4. Iñaki

    soy universitario en económicas y nunca mejor explicado el capital circulante como la has hecho en este blog.
    Me da envidia no haber descubierto yo ese cariño circulante del que hablas, que bien desarrollado, que con tu permiso lo utilizaré en mi blog.
    El concepto de amistad es uno de esos "bienes" fuertes de ese cariño circulante del que hablas, sin ninguna duda.
    Los de cs económicas siempre nos ha intrigado la valoración de los bienes intangibles y su figuración en el balance empresario. El cariño circulante será un activo valioso del balance de la vida, no?

    Un saludo cordial

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  5. Estimado Oscar.
    Me alegra mucho que compartas la idea. Tal vez por pequeños conceptos como este, entre todos, podamos racionalizar y humanizar un mundo empresarial que a pesar de todo lo que se diga hoy en día, probablemente necesita una revolución en conceptos, parámetros de medida y relaciones.
    Un fuerte abrazo.
    P.D.: Por supuesto, dejo a tu criterio el uso del término.

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  6. ¡Gracias MAESTRO!, que diría nuestro amigo Bharat
    Gracias por tu capacidad de articular (quizas debiera decir "blogear") ideas y conceptos con un carácter tan natural y con un enfoque humanista.
    Me gusta mucho ese concepto acuñado como "cariño circulante" y el símil que haces con el capital circulante.
    Siguiendo la serie de "nuevos capitales" asociados a la empresa, ya hace unos años, tales como: intelectual, humano, relacional, social, etc... , quizás se pueda añadir ya el de "capital emocional" dentro de esos activos intangibles que cada vez tienen más fuerza y presencia en las organizaciones. En realidad siempre lo han tenido. Aunque ahora se comienza a dar más conciencia y reconocimiento al mismo.
    Un abrazo para todos los seguidores del maestro y amigo Iñaki,
    Edu

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  7. Gracias maestro!!
    Ese es nuestro sueño. Usa el concepto si te ayuda en algo.
    Un gran abrazo amigo.

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